La neuro-oftalmología es la subespecialidad que estudia la relación entre el ojo y el cerebro. La visión no termina en el ojo: la información viaja por el nervio óptico, el quiasma y las vías visuales hasta la corteza cerebral. Un problema en cualquier punto de ese recorrido afecta la visión, aunque el ojo en sí esté sano.
Esto explica una situación frecuente y angustiante: una persona pierde visión, ve doble o nota algo raro en su campo visual, va al oftalmólogo, y le dicen que "el ojo está bien". Y es cierto: el problema no está en el ojo, sino en el nervio o en el cerebro. Ahí entra el neuro-oftalmólogo, que actúa como un detective de la visión.
Tratamos condiciones como las parálisis de los nervios que mueven el ojo (que causan visión doble), las enfermedades del nervio óptico, la compresión del quiasma por tumores de la hipófisis, las alteraciones del campo visual por infartos cerebrales, y los trastornos pupilares como el síndrome de Horner. Muchas de estas condiciones son la primera señal de una enfermedad neurológica que requiere atención.
Nuestro trabajo combina una evaluación neuro-oftalmológica minuciosa, estudios como el campo visual computarizado y el OCT del nervio óptico, la coordinación de neuroimagen cuando hace falta, y el manejo de la diplopía y las parálisis oculomotoras, siempre en conjunto con neurología y otras especialidades.