La retina es la capa de tejido nervioso que recubre el fondo del ojo. Funciona como la película de una cámara: capta la luz y la convierte en las señales que el cerebro interpreta como imágenes. La mácula, su zona central, es la responsable de la visión fina y los detalles. Cuando la retina se enferma, la pérdida de visión puede ser grave y, en muchos casos, irreversible si no se trata a tiempo.
Las enfermedades de retina más frecuentes están ligadas a condiciones generales: la retinopatía diabética es la principal causa de ceguera prevenible en adultos en edad laboral, y la degeneración macular relacionada con la edad es la primera causa de pérdida de visión central después de los 60 años. A esto se suman el desprendimiento de retina, las oclusiones vasculares, la membrana epirretiniana y el agujero macular.
Muchas de estas enfermedades avanzan sin síntomas en sus etapas iniciales. Por eso, si tienes diabetes, el control de fondo de ojo anual no es opcional: es la herramienta que permite detectar y tratar la retinopatía antes de que dañe tu visión. Y ante destellos de luz, moscas volantes repentinas o una sombra en el campo visual, la atención debe ser inmediata.
En Centro Láser contamos con un departamento de retina y vítreo con diagnóstico de precisión (OCT, angiografía y retinografía) y la gama completa de tratamientos: inyecciones intravítreas anti-VEGF, fotocoagulación láser, vitrectomía y cirugía de desprendimiento de retina, con servicio de urgencias para las emergencias que no pueden esperar.