Cirugía de la Vía Lagrimal

Cirugía de la Vía Lagrimal

Datos clave

Duración
60-90 minutos
Anestesia
Local más sedación o general
Recuperación
10 días
Candidatos
Personas con lagrimeo constante o infecciones por obstrucción de la vía lagrimal
Rango de precio
Consultar

¿Qué es la Cirugía de la Vía Lagrimal?

La cirugía de la vía lagrimal resuelve el lagrimeo constante causado por la obstrucción del conducto que drena las lágrimas desde el ojo hacia la nariz. Cuando ese conducto se tapa, las lágrimas no tienen por dónde salir, se desbordan por la mejilla y el estancamiento predispone a infecciones.

La técnica principal es la dacriocistorrinostomía (DCR), que crea una nueva vía de drenaje directa entre el saco lagrimal y la nariz, evitando la zona obstruida. Es la solución definitiva para el lagrimeo de causa obstructiva y para las infecciones recurrentes del saco lagrimal.

¿Por qué se obstruye la vía lagrimal?

  • Cambios degenerativos con la edad (la causa más común en adultos)
  • Infecciones o inflamaciones repetidas
  • Traumatismos en la zona
  • Obstrucción congénita (en bebés, con manejo distinto)

El lagrimeo persistente no es solo una molestia: el estancamiento de lágrima favorece la dacriocistitis, una infección del saco lagrimal que se manifiesta con inflamación, dolor y secreción junto a la nariz.

Técnicas

  • DCR externa: pequeña incisión junto a la nariz, que cicatriza muy bien y se disimula. Alta tasa de éxito.
  • DCR endoscópica: se realiza por dentro de la nariz, sin cicatriz externa.

En muchos casos se coloca un tubo de silicona temporal que mantiene abierta la nueva vía mientras cicatriza, y que se retira en consulta semanas después.

¿Quién es candidato?

  • Lagrimeo constante que cae por la mejilla sin causa emocional
  • Secreción o legañas frecuentes, ojo pegado al despertar
  • Episodios de infección o inflamación junto a la nariz
  • Diagnóstico de obstrucción confirmado en la evaluación

El procedimiento paso a paso

  1. Evaluación: confirmación de la obstrucción mediante el sondaje y lavado de la vía lagrimal.
  2. Anestesia: local más sedación o general.
  3. Creación de la nueva vía entre el saco lagrimal y la nariz (externa o endoscópica).
  4. Colocación del tubo de silicona temporal cuando aplica.
  5. Cierre y cuidados nasales.

El procedimiento dura entre 60 y 90 minutos.

Recuperación

  • Días 1-7: inflamación junto a la nariz y posible sangrado nasal leve, esperado. Cuidados nasales indicados.
  • Semanas siguientes: resolución progresiva del lagrimeo. Retiro del tubo de silicona en consulta cuando se usó.
  • La mayoría de pacientes nota la mejoría del lagrimeo de forma relativamente rápida.

Por qué la Cirugía de Vía Lagrimal en Centro Láser

En Centro Láser la cirugía de la vía lagrimal la realiza el equipo de oculoplastia, que evalúa la causa exacta del lagrimeo y elige la técnica más adecuada para tu caso. Resolvemos tanto el lagrimeo constante como las infecciones recurrentes del saco lagrimal, dentro de un centro oftalmológico que cuida la salud integral de tu ojo.

Lo que debes saber sobre Cirugía de la Vía Lagrimal

El lagrimeo constante suele deberse a una <strong>obstrucción de la vía lagrimal</strong>, el conducto que drena las lágrimas desde el ojo hacia la nariz. Cuando se tapa, las lágrimas no tienen por dónde salir y se desbordan por la mejilla. Además, el estancamiento predispone a infecciones del saco lagrimal (dacriocistitis), que aparecen como inflamación y secreción junto a la nariz.

Es la cirugía que resuelve la obstrucción de la vía lagrimal creando una <strong>nueva vía de drenaje</strong> directa entre el saco lagrimal y la nariz, evitando la zona obstruida. Su nombre describe lo que hace: conecta el saco lagrimal (dacriocisto) con la nariz (rino). Es muy efectiva para resolver el lagrimeo y prevenir las infecciones recurrentes.

Depende de la técnica. La dacriocistorrinostomía <strong>externa</strong> usa una pequeña incisión junto a la nariz que suele cicatrizar muy bien y se disimula. La <strong>endoscópica</strong> se hace por dentro de la nariz, sin ninguna cicatriz externa. Tu cirujano elige la técnica más adecuada según tu caso; ambas tienen muy buenos resultados para resolver el lagrimeo.

No durante el procedimiento, que se realiza con anestesia local más sedación o, en algunos casos, anestesia general. El post-operatorio es generalmente llevadero, con molestia leve e inflamación en la zona. Puede haber algo de sangrado nasal los primeros días, que es esperado. Se controla con la medicación indicada.

Los primeros días puede haber inflamación junto a la nariz y algo de sangrado nasal leve. Se indican cuidados nasales y, a veces, se coloca un tubo de silicona temporal que mantiene abierta la nueva vía mientras cicatriza, y que se retira en consulta semanas después. La mayoría de pacientes nota la resolución del lagrimeo de forma bastante rápida.

En los bebés, la obstrucción del conducto lagrimal es frecuente y muchas veces se resuelve sola en el primer año de vida, a veces con masaje del saco lagrimal. Si persiste, puede requerir un sondaje (un procedimiento más sencillo que la dacriocistorrinostomía). Es importante evaluarlo con un especialista para definir el manejo según la edad y la evolución.

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